Lo que he aprendido y por lo que he cambiado – primera aproximación
La clave está en pensar el límite y saber inefable todo lo que de él se sale. Cualquier filosofía que piense la totalidad es una mera generalización vacía, un intento por determinar -de una manera grandilocuente- el mundo de la vida. El para-qué de todo esto sería la exploración de esa región del ser necesariamente parcial, aquella que se refiere propiamente a mi ser que se reconoce en el horizonte de la totalidad. Vivir la vida como pensamiento que no pretenda determinar o abarcarlo todo, sino que sepa que aquello que se escapa a la conceptualización, eso mismo, es lo que hay que pensar. Es reconocer esa variable de Faraday: en los actos creativos y de producción “infinitos”, en las múltiples y variadísimas experiencias y sentires, allí se encuentra la totalidad.
Lejos de la determinación de ella, lo que hay es pura vida. Puro fluir. Lo infinito no se encuentra de manera generalísima en un sujeto: lo infinito es ese movimiento vital que se muestra constante y fluido, lo infinito es la capacidad creadora que siempre me permite moverme al ritmo del mundo, lo infinito son las máquinas productoras que nunca están quietas, siempre al servicio de un por-venir.
Mi problema es no saber que cualquier más allá (¡mi obsesión por lo meta-físico, por el trascender las relaciones estáticas, por encontrar aquello que va a llegar, eso extra-ordinario!) siempre va a estar limitado a ser un más-acá: siempre una vida absolutamente concreta, inmediata, instantánea. Siempre lo venidero va a ser sólo proyecto y lo actual es manifestación -nunca suficiente- de ese más allá convertido en limitadísimo presente.
(Me dice: “Veo que escribes fluir y no devenir, algo ha cambiado”. Sí, hablar con él me transforma siempre un poco. Pone en cuestión mi dogmática posición acerca de la filosofía como una tematización de la “totalidad de lo real”).
Musik: Meredith Monk, The tale (¿puede ser más apropiada?)
~ por tresstristesstigress en Julio 3, 2009.
Escrito en Esa vieja y cansada metafísica, Investigaciones, Pensar la diferencia

Escribe un comentario