exploraciones que toman la forma de los hombres

•Julio 22, 2009 • 1 comentario

Si llegan hasta allá es que de alguna forma ya te contenían.

Tienes razón (una vez más). Estoy desdoblada entre los delirios y realidades de los hombres que se encuentran lejos. Recibo ese ataque masculino (¡plaf!) que llega desde todos los frentes: hemisferio norte y sur, oriente y occidente. Me recojo entonces en pequeñas conmociones que me dejan unas incontrolables ganas de escribir.

Es como bajar a subirte un vaso con agua.

La idea de la distancia siempre me pareció seductora (¿todavía?). La posibilidad de desamarrar esos hilos invisibles resortes de fuerzas que vibran, se extienden y se alargan magnéticamente en una cotidianidad común. La posibilidad de dejar ir cuando hay suficientes anacronismos para predecir lo que viene en una conversación determinada. Hermosas millas de tiempo y espacio que me permiten saludar los cambios, las incertidumbres, las decisiones (una vez más) de ir para adentro – aunque ahora hacia una amalgama de imágenes y palabras, hacia un ejército móvil, pequeña y un poco más inútil. La valiente exploradora, después de esos trayectos, queda reducida a una multiplicidad de exploraciones.

Uno se fue demasiado pronto, y aparece en el fondo con cada nueva letra. El otro viajó en el sentido contrario a las manecillas del reloj, alargando las horas, profundo. Otro se acerca, y por eso, lo pierdo un poco más cada vez. El último me espera: apasionado pero tranquilo, manteniendo esa hipócrita distancia que se ha construido desde la obligación. (No le dedico aquí palabras al que saca toda esa irracionalidad que viene con los recuerdos: estoy convencida de que él es un mero producto del deseo de apego).

Me sorprendo una vez más por las marcas que quedan. Ya siempre los tendré (igual que sucedió alguna vez con la metafísica: aprendí que era mía, siempre va a ser parte de mi show).

(Eso sí. No quiero hacer de mi afortunada soledad un eterno matar el tiempo. Debo obligarme, espantar. Quiero.)

Musik: Farenheit fair enough, Telefon Tel Aviv

cita de Sloterdijk

•Julio 20, 2009 • Dejar un comentario

“Philosophy will perhaps again be worthy of its name when it signifies the cocreation of universal poetry and a passionate involvement in the adventure that is called knowledge”

P. Sloterdijk – Thinker on stage: Nietzsche´s materialism. Preface.

borradores intempestivos o acerca de Nietzsche

•Julio 19, 2009 • 1 comentario

Intuyo en las manos del filósofo una metafísica como consuelo, para soportar esa (ahora lugarcomún) “carga del existir”. Invoca a Dyonisios (con puros rodeos, no figurativamente) para comprender la fuerza simbólica del desenfreno que implica existir, y dibuja a Apolo para trazar los límites de la figura y la belleza (la máscara de la realidad). Los crea y hace nacer el arte – ¡el arte, ese enemigo que me seduce últimamente! Calman el dolor de un pueblo. Claman, y su poesía a gritos se convierte en música.


La tragedia se pone en la escena, velando un terrible sufrimiento con figuras y representación (el teatro, ese tirano). La tragedia presenta -de la única manera posible, quizá- ese destino cruel que es, no solamente una predestinación al estilo griego, sino la propia vida. Esto que me pasa. Esto que se da. Esto que sucede.


- Ese destino que, injusto, lanza al hombre “bueno” a la desgracia. Ese destino que nos toca a todos, el que hace que el aleteo de una mariposa en Europa produzca un terremoto en Japón. (Afortunadamente ya no es ese destino en donde un sólo grano de arena contiene toda la playa. ¿Or is it?) –

(“intempestivo” no es la palabra. Repentino, sí).

Musik: debería ser Wagner, o Jimmy Hendrix.

…del cuidado de sí

•Julio 19, 2009 • Dejar un comentario

Inventar historias metafísicas y derrotar a sus ídolos. Eso es la vida del pensador, del pensante, del pasante. Del que no pretende quedarse e igual se detiene en sus escritos, se escribe a él mismo en ellos, se plasma. (Eso es lo que intentaba explicarle ayer. Todos mis intentos de vida han sido infructuosos ejemplos de conocimiento-de-mí. Ahora comprendo que intentar retenerme en teorías tan sólo me supone invariable e invita a mis tristezas).


Musik: Deer Stop, Goldfrapp


tu(its)

•Julio 3, 2009 • Dejar un comentario

desvestir. desencubrir. quitar las amarras. encontrar el refugio. temblar.

Para escuchar con audífonos

•Julio 3, 2009 • Dejar un comentario

(Borrador de hace días)

El amor por la música será el mismo amor por el eterno fluir, por la impermanencia. Sonidos de impovisación, que no sobreviven la grabación. El video que capta un movimiento que la foto diseca. Cuerpos enclenques que se van, huyen de mi abrazo.

Yo y mi maña de retenerlo todo. Yo y mis seguridades y mi discurso de la no-seguridad. Yo y mi esencialismo. Yo y mi estaticidad.

Tantas cosas con las que peleo y tantas cosas que la música me permite reconciliar.

Musik: Estoy segura de que todavía sonaba Muerte en pereira

Lo que he aprendido y por lo que he cambiado – primera aproximación

•Julio 3, 2009 • Dejar un comentario

La clave está en pensar el límite y saber inefable todo lo que de él se sale. Cualquier filosofía que piense la totalidad es una mera generalización vacía, un intento por determinar -de una manera grandilocuente- el mundo de la vida. El para-qué de todo esto sería la exploración de esa región del ser necesariamente parcial, aquella que se refiere propiamente a mi ser que se reconoce en el horizonte de la totalidad. Vivir la vida como pensamiento que no pretenda determinar o abarcarlo todo, sino que sepa que aquello que se escapa a la conceptualización, eso mismo, es lo que hay que pensar. Es reconocer esa variable de Faraday: en los actos creativos y de producción “infinitos”, en las múltiples y variadísimas experiencias y sentires, allí se encuentra la totalidad.

Lejos de la determinación de ella, lo que hay es pura vida. Puro fluir. Lo infinito no se encuentra de manera generalísima en un sujeto: lo infinito es ese movimiento vital que se muestra constante y fluido, lo infinito es la capacidad creadora que siempre me permite moverme al ritmo del mundo, lo infinito son las máquinas productoras que nunca están quietas, siempre al servicio de un por-venir.

Mi problema es no saber que cualquier más allá (¡mi obsesión por lo meta-físico, por el trascender las relaciones estáticas, por encontrar aquello que va a llegar, eso extra-ordinario!) siempre va a estar limitado a ser un más-acá: siempre una vida absolutamente concreta, inmediata, instantánea. Siempre lo venidero va a ser sólo proyecto y lo actual es manifestación -nunca suficiente- de ese más allá convertido en limitadísimo presente. 

(Me dice: “Veo que escribes fluir y no devenir, algo ha cambiado”. Sí, hablar con él me transforma siempre un poco. Pone en cuestión mi dogmática posición acerca de la filosofía como una tematización de la “totalidad de lo real”).

Musik: Meredith Monk, The tale (¿puede ser más apropiada?)

Catástrofe

•Junio 28, 2009 • Dejar un comentario

Tan, tan, tan. La, la, la. Considerable improvisación de atrás para adelante. La catástrofe de la comunicación (días antes era la catástrofe de la incomunicación).

Musik: Broken Social Scene, Stars and sons

Back home

•Junio 26, 2009 • Dejar un comentario

Me siento un poco perdida, un poco dormida, un poco alucinada. Como si yo fuera el producto de alguna mente ávida de sueños, como si este día tan largo no fuera sino producto de cualquier imaginación.

Llego y el viaje me parece irreal. Han pasado tantas horas de avión y tantas diferencias por mis ojos, que no creo poder dar a toda la experiencia una dosis de realidad. Y ahora que él ya no está – y que se han ido todos los hombres de mi vida – siento que tengo que comprar inyecciones de tiempo y polos a tierra. Espero, aunque sé que no debería. Me alegro y me entristezco con distracciones y recuerdos, recuerdos y distracciones; imágenes ahora tan vagas como mi pasar el tiempo.

Jugábamos a ser horizontes de presencias

Musik: Camera Obscura – I need all the friends I can get

Lemon three

•Mayo 27, 2009 • Dejar un comentario

Seis brazos que apagan su ardor entre sí. Buscando agua para el incendio, se queman mutuamente. Buscando oxígeno para apagarse, no logran más que sacarse ampollas.

la sed

•Mayo 20, 2009 • Dejar un comentario

a-y-

la necesidad de que se mueva este pensar. la urgencia de que pare la sed. la violenta agonía de unas palabras siempre cuidadosas y culpables. suena algo maravilloso que acompaña la sed, se retuerce entre la oscuridad de la madrugada que me va dejando cada vez más desamparada ante la multitud de la virtualidad.

a-y. ¿Por qué mis ideas se repiten asquerosamente? No sé escribir, no puedo escribir, no puedo ser la diosa. Ella sí sabe. Ella sí suena. (Pero tiene miedo del agradecer. La compromete demasiado, la acerca y la lleva a cruzar esa ventana anónima que dice ver desde la lejanía y comodidad de su cama).

Sólo me pertenece ahora un pensamiento seco que acompaña a la sequedad de mi garganta y que hace resonar el arrepentimiento.  No puedo escribir lo que debo, ni pensar lo que debo, ni oir más que lo que me distrae.

Debo practicar más esto. Debo dejarme llevar por la desesperación de la aridez.

Ahora no quiero dormir. Aunque ya no me habla a mi, pero lo va a hacer toda la noche.

Musik: Glenn Branca, The Spectacular Commodity

Empezar

•Mayo 19, 2009 • Dejar un comentario

Empezar en el anonimato. Creer que puedo hacerlo por mí, por lo que busco, por lo que he cambiado. Empezar a escribir ideas en enumeraciones seguidas de comas, como siempre lo he hecho. Creo que no conozco una forma diferente de pensar más que en patrones rígidos y ausentes. Ahora es el tiempo de retarme.

Musik: el silencio de la estática